viernes, 31 de enero de 2014

Mala ciencia contra los gatos


Visto aquí
Pienso hablar de la guerra de los pajareros contra los gatos, del efecto negativo de los gatos "sueltos" sobre los pájaros, de las cifras que se dan sobre su incidencia en poblaciones de aves en Estados Unidos, de cómo se extrapolan por las bravas -o sea MAL- estudios de campo de Estados Unidos y Uk, fundamentalmente, a nuestros entornos periurbanos. Pero vida sólo tengo una y no me da para todo, no pretendo evitar el asunto, es que no tengo el tiempo que quisiera para preparar una buena entrada.
Ya lo he hecho antes, pero fue un post en el que me reía de como nos ven los pajareros y sin concretar ninguna cifra ni dato, cosa que pretendo hacer ahora.

El caso es que la gente que tiene un título científico tienen una manera de pensar muy original, que se podría resumir en la frase: "dímelo con un estudio". Para opinar de cualquier cosa, necesitan leerse antes un estudio; y para refutar un estudio dado, suelen acudir a otro estudio.
Por tanto, el enfrentarse a la aburridísima tarea de analizar cómo se hacen  me parece imprescindibe para poder discuutir con ellos de cualquier cosa.

Es aquí donde aplico la sabiduría de los chicos de Taringa y El rincón del Vago y planteo la cuestión copiando por las buenas un gran comentario de Louse Holton en réplica a un artículo en este blog. En el artículo se afirma que los gatos pueden ser responsables del 15% de las muertes de aves silvestres -habría que darles un premio al superpredador más eficaz de todos los tiempos de confirmarse esto, a saber: nada menos que una especie por si solita es capaz de cargarse el 15% de una Clase, las aves. Visto así, ¿no resulta más que evidente la exageración?, pues a muchos "expertos" biólogos medioambientales, no-.
El asunto no es que no crea que los gatos sueltos, libres, deambulantes, callejeros...llamenlos como quieran, no puedan ser una amenaza para los pájaros, sino que pienso que la exageración, la falta de rigor en aplicar las cifras correctamente y la histeria entre gente aficionada a los pájaros tiene dos consecuencias negativas, la primera para los gatos -de aquí- y la segunda para la gente de las protectoras, cuya actividad desconocen por completo, porque ni se molestan en enterarse qué es lo que hacen y por supuesto no distinguen entre asociaciones y gente que alimenta gatos por su cuenta.
Sería esto de poca importancia, (aquí en España los gateros y los pajareros se ven poco las caras y hay poca gente que sea aficionada a ambos a la vez), de no ser porque el poder de las asociaciones de pajareros -aka SEO- y su influencia sobre las administraciones es mucho mayor que el de las protectoras de gatos, que casi nunca reciben apoyo ni económico ni institucional a las campañas de concienzación de propietarios y esterilización de animales callejeros que quieren llevar a cabo.
Y como en España sobra gente que abandona gatos o deja deambular libremente a sus animalitos sin esterilizar en la calle, nos encontramos con el efecto paradójico de que la actitud tan obstinada como arrogante de asociaciones ornitológicas está fomentando que no se pueda esterilizar a gatos callejeros, que matan pájaros y que siga este estúpido ciclo vicioso.  Porque matar gatos no es la solución, ya que el lugar que ocupaba un gato, pronto lo ocupará otro (cosa que por supuesto que ellos también niegan, sin pruebas convicentes).
Además, es que ni siquiera tenemos una valoración realista del impacto de los gatos españoles sobre los pájaros.



Reproduzco un comentario de Louse Holton* (el mérito es de ella, y luego digo yo que estoy haciendo un post...bueno, yo he traducido que conste, hala) en el que se habla de la campaña emprendida por la American Bird Conservacy en contra de los gatos "sueltos":


For the past 15 years the American Bird Conservancy has been waging war on cats. They have been spreading deliberate myths and misinterpretations about feral cats and wildlife predation, as well as Zoonotic diseases. They use science that exaggerates the data; they then extrapolate the data from small studies across states and even countries. The Temple/ Wisconsin study was in a rural area and the figures were extrapolated across the state.  The Churcher study of 70 cats in a rural area brought about an outcry that cats were killing 100 million birds and small mammals in Britain each year.
Roger Tabor, British naturalist and biologist, says of the Churcher study: “It is not realistic to multiply the numbers of catches of these (70) rural cats by the entire cat population of Britain. Most cats are town cats with small ranges, and catch fewer items of prey than the village cats of this survey.  The mesmeric effect of big numbers seems to have stultified reason.”
Tabor goes on to say the survey found the house cat is a “significant predator” and not that it was devastating Britain’s bird population.  Although cats consumed a quarter of the town’s house sparrows each year, after each breeding season the sparrow population doubled.
The latest paper published by biologists at the Smithsonian and the U.S.D.A. is quite frankly more of the same. They are still citing the discredited researcher Nico Dauphine—convicted for trying to poison cats. After holding out for a while, eventually the Smithsonian was forced to fire her. Dauphine worked for Marra, one of the authors of this study.
This latest “study” as with all the others makes the cat out to be the sole culprit for bird and wildlife decline. Nothing is ever made of the primary cause of the decline of wildlife populations—habitat destruction—by humans.   
Peter Wolf noted: “These reports do nothing more than imply a causal link between predation by cats and declining bird species—providing nothing in the way of evidence. …even very high levels of mortality do not necessarily lead to population-level impacts. In a study published late last year, for example, conservation biologists Todd Arnold and Robert Zink found that, “although millions of North American birds are killed annually by collisions with manmade structures, this source of mortality has no discernible effect on populations.”
Researcher B.M. Fitzgerald says: “Any bird populations on the continents that could not withstand these levels of predation from cats and other predators would have disappeared long ago.(1)
In 2011 Laurie D. Goldstein noted:  
“The critical distinction between additive and compensatory predation is rarely considered in cat predation studies/estimates, yet there are several studies indicating that bird kills by cats are primarily compensatory.   
                Predation is generally understood to be an important selective force in evolution, and studies on predation of birds indicate evidence of natural selection at work.  In a large study of raptor predation on gulls, the study “unequivocally showed that age, muscle condition, and sickness were clues for differential predation by birds of prey.”24  Then there’s the research by Møller and Erritzøe (2000) that studied 18 species of passerine birds and domestic cat predators.  Their work found that disease and parasitism play a meaningful role in bird-related cat predation.  Finally, Baker et al. (2008) reported that “Across species, cat-killed birds were in significantly poorer condition than those killed following collisions; this is consistent with the notion that cat predation represents a compensatory rather than additive form of mortality.”25  In short, Pimentel et al.’s very assumption that cat predation in the United States implies a population decline in the bird population is flawed.”
(1)Fitzgerald, B.M. and Turner, D.C. 2000.  “Hunting Behaviour of domestic cats and their impact on prey populations,” in The Domestic Cat: The biology of its behaviour, D.C. Turner and P.P.G. Bateson, Editors.  Cambridge University Press: Cambridge, U.K.; New York. P. 170






  Traducido:
Durante los últimos 15 años, la American Bird Conservancy ha estado librando la guerra contra los gatos.
Han estado difundiendo mitos y malas interpretaciones deliberadas acerca de los gatos asilvestrados y la depredación de la vida silvestre, así como las enfermedades zoonóticas (que puedan transmitir). Usan ciencia que exagera los datos, y también se extrapolan los datos de los estudios pequeños a estados e incluso países. El estudio Temple / Wisconsin se realizó en una zona rural y las cifras se extrapolaron al estado. El estudio Churcher de 70 gatos en una zona rural provocó una conclusiñon muy difundida de que los gatos estaban matando a 100 millones de aves y pequeños mamíferos en el Reino Unido cada año.Roger Tabor, naturalista británico y biólogo, dice que el estudio Churcher: "No es realista por hacer extensivo  el número de capturas de estos gatos (70) rurales a toda la población de gatos de Gran Bretaña. La mayoría de los gatos son gatos del pequeñas ciudades, y capturan un número menor de presas que los gatos pueblo de esta encuesta. El efecto hipnótico de los grandes números parece tener razón hipnotizada ".Tabor continúa diciendo que la encuesta encontró el gato doméstico es un "depredador importante" y no que estaba devastando la población del Reino Unido pájaro. Aunque los gatos consumen una cuarta parte de gorriones de la ciudad cada año, después de cada temporada de cría la pòbleción de gorrión se duplicó.El último trabajo publicado por los biólogos en el Smithsonian y el USDA es francamente más de lo mismo. Todavía están citando a la investigadora desacreditada Nico Dauphine-condenado por tratar de envenenar gatos. Después de mantenerla en plantilla por un tiempo, con el tiempo el Smithsonian se vio obligado a despedirla. Dauphine trabajado Marra, uno de los autores de este estudio.Este último "estudio" al igual que con todos los demás hace que el gato fuera a ser el único culpable del descenso de de aves y vida silvestre. Nada se hace de la causa principal del declive de las poblaciones naturales, la destrucción de hábitat por los seres humanos.


Peter Wolf** señaló: "Estos informes no hacen más que implicar una relación de causalidad entre la depredación por gatos y el declive de especies de aves -sin proporcinar nada semejante a una prueba- ... Incluso a niveles muy altos de mortalidad no conducen necesariamente a los impactos a nivel de población. En un estudio publicado a finales del año pasado, por ejemplo, los biólogos conservacionistas [nota: no sé si equivaldrá a biólogos ecologistas] Todd Arnold y Robert Zink encontró que, "a pesar de que millones de aves de Norteamérica mueren cada año por colisiones con estructuras hechas por el hombre, esta fuente de mortalidad no tiene ningún efecto discernible sobre la población."El investigador B.M. Fitzgerald dice:. "Las poblaciones de aves en los continentes que no podían soportar estos niveles de depredación de los gatos y otros depredadores habrían desaparecido hace mucho tiempo (1)En 2011 Laurie D. Goldstein señaló:"La distinción fundamental entre depredación aditivo y depredación compensatoria es raramente considerada en los estudios de la depredación de gatos / estimaciones, sin embargo, hay varios estudios que indican que mata al pájaro gatos son principalmente compensatoria.

                
La depredación es generalmente entendida como una importante fuerza selectiva en la evolución, y los estudios sobre la depredación de las aves indican que la evidencia de la selección natural en el trabajo. En un amplio estudio de la depredación de rapaces en las gaviotas, el estudio "sin lugar a dudas, la edad, la condición muscular, y la enfermedad eran claves para la depredación diferencial por las aves de rapiña." Luego está la investigación por Møller y Erritzøe (2000) que estudiaron 18 especies de aves paseriformes y depredadores gato doméstico. Su trabajo encontró que la enfermedad y el parasitismo desempeñar un papel significativo en la depredación de aves relacionadas con gatos. Finalmente, Baker et al. (2008) informó que "en todas las especies, las presas de los gatos estaban en condiciones significativamente peores que los muertos por colisiones contra tendidos eléctricos, lo que es consistente con la noción de que la depredación gato representa una predación compensatoria*** en lugar de forma aditiva**** de la mortalidad." En resumen, la suposición de Pimentel et als que la depredación de gatos en Estados Unidos implica una disminución de la población en la población de aves es errónea. "(1) Fitzgerald, B.M. y Turner, DC 2000. "La caza comportamiento de los gatos domésticos y su impacto en las poblaciones de presas", en El Gato doméstico: La biología de su comportamiento, DC Turner y PPG Bateson, Editores. Cambridge University Press: Cambridge, UK; New York. P. 170.



* Louise Holton es la fundadora de Alley Cats Allies, desde donde promueve incansablemente la creación de colonias felinas controladas por el método TNR (Trap-Neuter-Release, cuya traducción literal es Capturar-Esterilizar-Soltar; a pesar de que estas tres palabras describen precisamente tres de las acciones llevadas a cabo, no indican que la esterilización se hace bajo control veterinario que conlleva un exámen del gato y unas vacunaciones antes de liberarlo).

** Peter Wolf es el creador de la web VoxFelina, y un hombre de infinita paciencia que se dedica a desmontar los datos de estos estudios antigatos con datos fácilmente contrastables y verificables. Además ofrece recursos en forma de pdf, para argumentar en favor de la gestión de colonias felinas controladas.

** Depredación compesatoria indica una forma de depredación normal y corriente, vamos lo que se entiende como cazar el número suficiente para mantenerse y a la vez ejercer una presión de selección sobre indivduos "débiles" (este concepto lo aplican tan ricamante los biólogos cuando les conveine, o sea, si una urraca mata dos o tres gatitos de una camada de gatos callejeros es depredación compesatoria; como sea el gato el que se carga dos o tres polluelos de urraca, y además el que toma nota un biólogo de estos que aborrece a los gatos, saca la conclusión de que el gato acaba con los juveniles de la urraca. No sé si se nota el doble rasero).

*** Depredación aditiva indica una presión excesiva. Por ejemplo, matando tantos miembros de una población que esa población tenga verdaderos problemas para persistir en el tiempo.


Nota: Antes de publicar esto solicité el permiso de Louise Holton, pero no me ha contestado. Dado que el empeño de Louise es la defensa de los gatos "asilvestrados" y de las colonias felinas controladas, creo que no tendrá nada en contra de que yo haya utilizado su comentario tan bien argumentado para denunciar la malicia de estos estudios.


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